Perashat Vaijí

(Génesis 47:28 – 50:26)

Al cumplir Yaakov 147 años manda llamar a Yosef y le pide que le jure que no lo va a enterrar en Egipto, sino en el Maarat Hamajpela, que es el lugar donde están enterrados Abraham, Sará, Itsjak, Rivká y Lea, y Yosef le jura cumplir con su ordenanza.

Yaakov se pone enfermo y Yosef toma a sus dos hijos para que Yaakov los bendiga antes de fallecer, Yaakov cumple su petición y los bendice diciendo que el ángel que lo a acompañado durante su vida cuidándolo, bendiga a sus hijos y que se multipliquen como los peces del mar, a los cuales no les cae el mal de ojo.

Yaakov reprocha y bendice a todos sus hijos antes de fallecer, al terminar les pide a todos que lo entierren junto a sus padres y fallece.

Yosef manda a embalsamar a su padre para poder llevarlo hacia la tierra de Kenaan.

Al llevar a Yaakov hacia su última morada, acompañan a los hijos de Yaakov los sirvientes del Faraón y los ancianos de Egipto, por lo que se crea un gran campamento.

Al regresar del entierro de Yaakov, los hermanos de Yosef temen que al carecer de la protección de su padre, Yosef se vengue de ellos y se tiran enfrente de Yosef como esclavos, Yosef les dice que él no es Hashem para juzgarlos y les promete que los va a mantener a ellos y a sus hijos.

Yosef alcanza a ver bisnietos, antes de fallecer les hace jurar a sus hermanos que al salir de Egipto lleven sus restos a la tierra de Kenaan, falleciendo a la edad de 110 años.