Perashat Debarim

(Deuteronomio 1:1 – 3:22)

Al comenzar el quinto y último libro de la Torá, y encontrarse el pueblo de Israel por cruzar el Yardén (río Jordán), Moshé Rabenu comienza reprendiendo al pueblo de Israel por sus errores cometidos durante el desierto, y los favores que les hizo Hashem en el desierto.

Es recordado la designación de Jueces para arreglar problemas entre el pueblo, siendo especificado el suceso de los espías, los cuales hablaron mal de la tierra de Israel, siendo castigado todo el pueblo el deambular en el desierto durante cuarenta años, para que los hijos de estos sean los que entren a la tierra de Israel.

Es mencionada la estancia en el monte de Seir, su pasaje por la tierra de Edom, como su travesía por las tierras de Moab y son recordadas las guerras de Sijón y Og el rey de bashán.

Al finalizar la Perashá es recordado que la tierra al este del Jordán fue concedida a las tribus de Gad, Reubén y parte de Menashe.

Termina Moshé comentándole al pueblo que así como se le hizo varios milagros en el desierto por medio de él, igualmente al ingresar a la tierra de Israel le ocurrirá lo mismo por medio de Yehoshua bin Nun, encomendándolos el no temer de ningún pueblo.